martes, septiembre 09, 2008

son los del te ato entre mis cuerdas

y no me importa lo que sigue

si te desnudo cómplice del aire

tengo un permiso tan especial como el tuyo

y si lo inventé yo, no te importa dejarte

atar de nuevo y atar tres veces

muñeca cintura tobillos y boca

atada por mi camino de roces

tu ropa especialmente dedicada

a las perfectas caídas premeditadas

tu piel, abierta, tus piernas

comprándome los suspiros

a paso de caminante perdido

en la neblina del beso rocoso

rompo y desarmo tus pieles

transformada entre conversos

yace nuestra batalla muerta

mi pecho te recoge, a salvo

astucia en tu cuerpo exiliado

a salvo ya de las guerras

declarando entre victorias

y derrotas sucesivas

se escapa ya de mi boca

buscando

mi piel rendida