domingo, febrero 24, 2008

Circulo sin problemas por la espalda de tus labios sin tesis porque sólo el instinto me acompaña en el viaje y relajo mis hombros que a estas alturas caminan sin director, ni asistente de dirección, ni nada ni soga siquiera; caen relajados mis hombros y achican mis ojos morados hasta la línea del sueño que al instante me lleva desplomado y dormido por un camino que va en picada hasta el fin de la conciencia.

- Te abandono por unas horas y espero recobrarte relajada porque así te quiero, te quiero suave y lista para la acción, te quiero lúcida y feroz para moldearte a mi voluntad. Ahora prometeme que vas a reposar, que vas a ignorar todo lo que suceda frente a tus ojos... que vas a apagarte, vas a dejar de sentir y le vas a ceder el paso a tu sensual compañera... ella si que sabe ponerle sal a la nada.

Dos colores me tocan la nuca, dos caminos que se funden en sus puntas y, como un balde de hielo en el cuello, me llaman la atención hasta que finalmente les hago caso. Les hago caso y los sigo por el puente que tienden hasta la otra orilla... me dan la mano para facilitarme la llegada y preparan un cómodo asiento donde recostarme a sentir.
Estos seres se encargan de invocarme a ser parte de su grupo, no veo más que una selva de cuerpos como hojas estirandose desde sus troncos intentando rozarme la piel y más brazos que juegan a alcanzarme a la vez que se posan primero en mi cuello.
No los vuelvo a ver, de un momento a otro mis ojos se cierran sin pedirme permiso, pierdo el primer sentido... el que menos me preocupa.
La verdad es que sigo paciente hasta el próximo desanudamiento.

Pero no se hace esperar y a los pocos segundos siento las dos manos de una mujer evanescente... cumple con su misión y vuela... roza mis orejas y se deshace de mi 2do sentido.

Quedan activos los tres sentidos más profundos:
el olfato (te siento), el tacto (rozo tus lineas) y el gusto (te pruebo).
Me siento libre y los fusiono sin orden, los mezclo desde su raíz y reformulo sus escencias.
Ninguno de los tres son como se los conocía... ya no gozan de su gracia.
Sin embargo, sacrificaron su razón de ser para formar en comunidad algo más abarcador, más concreto y completo.
La descripción se hace imposible, trato de bocetar una lejana idea y queda plasmada esta forma llena de instinto.