domingo, septiembre 30, 2007

hasta donde llegás,
que te hagan pensar,
que valés mucho más,
que quebrás el compás,
que girás sin parar,
que crecés sin re-dun-dar,

que salteás el disfraz,
que bebés el cognac (de la dulce miel, de la gran esperanza),
que doblás sin siquiera avisar,
que rompés el hierro con sólo soplar,

hasta donde llegás,
que te hagan pensar,
que te vas a quebrar,
que en instantes vas a des-es-pe-rar,
que aunque esté bien o esté mal...
todo puede dejar de ser,
dejar de estar,

pero vos no creés,
que por sólo escuchar,
de unos pocos decir,
que de frente no hay que ca-mi-nar,
te van a corromper,
el motor más feroz,
que pudiese existir,
que pudiesen algún día comprar,
falsos dioses de papel maché,
corroídos por la lluvia ácida