domingo, agosto 19, 2007

Estás pervirtiendo el aire con tu sexo desnudo.
La esencia se escapa y mis ojos se pierden en ese momento.
Mi lengua se desprende del cuerpo mio al cuerpo tuyo.
Te abrazo hasta ganar territorio vital.
Tengo tu respiración atada a la mía.
Cae tu boca hasta mi cintura si quiere.
No hay hechizos, no hay conjuros.
Natural es todo lo que ocurre ahora.
Desde la savia de tu cuerpo enredadera.
Hasta la sangre de tu carne tan caníbal.
Vas teniédonme y tiñéndome a tu merced.
Sin embargo los colores desfiguran.
A pesar de que nada de esto es un sueño.
Nos obliga a olvidarnos de las formas.
Nos conduce a unirnos tan profundo.
Nos retiene en un segundo tan robusto.
Que casi toda la poesía se hace nada.
Que todos los recuerdos del pasado.
Se unen, uno a uno, hasta el ahora.
Se unen sin tener que demostrarlo.