domingo, julio 29, 2007

No hay tildes en tel aviv, perdon por eso.

Encaje. Tu boca y mi verga. Tu boca roja, ajustada y repleta de humedad.
Mi verga, roja, ajustada y rigida, pero no por eso menos humeda.
No puedo evitar tocarme cuando revivo tu boca.
Cae. Cae en mi. Entre en vos.
Tu vida es magica. Tu ser es mio. Tus labios y el volcan de amor rodeando mi sexo en cada embestida. Lamento no estar en vos aca mismo.
Mi leche pintando tu boca, tu mejilla y tu pera son mi perdicion.
Son mi mejor recuerdo. Son la sintesis pictorica de un porvenir de miel, de una fantasia eterna entre tus brazos bajo la ducha de besos salvajes entre el alto voltaje de tu piel y la sal de mi lengua.
Separa levemente tus piernas y cerra los ojos. Acercate a la mesa mas cercana asi nadie puede adivinar tus movimientos.
Si tenes puesta una pollera inventa la forma mas elegante y natural de levantarla hasta que se pueda descubrir el color y la forma de tu ropa interior.
No puedo evitar los lapsos masturbatorios entre oracion y oracion.
Son mas fuertes las ganas de masturbarte con la lengua por sobre tu bombacha y sentirte; absolutamente mojados tus labios cruzando los mios.
El tiempo pasa y no pasa.
Bajo tu pollera y corro tu ropa interior en un salvaje y precoz intento de entrar en vos. La llema de mi dedo indice recorre cada milimetro de piel mientras se hunde por un instante en tu interior. Penetra profundamente y se encarga de cerrar mas aun tus ojos que , timidos, buscan refugio en la nada. Tu mano derecha se aferra a mi verga. Tus labios abren paso y la absorven.
Encaje. Tu boca y mi verga. Tu boca roja, ajustada y repleta de humedad. Mi verga, roja, ajustada y rigida, pero no por eso menos humeda.